La Procuraduría General de la Nación anunció la apertura de una investigación disciplinaria contra el alcalde de San Jerónimo, Donaldo Fernán Vivares Gallego, por presuntamente haberse posesionado en el cargo estando inhabilitado ya que su hermana era funcionaria local.
De acuerdo con el ente de control nacional, el mandatario local se habría inscrito como candidato y posteriormente asumido la Alcaldía para el periodo 2024–2027, pese a que existiría un posible impedimento legal relacionado con vínculos familiares.
Según la información conocida, una hermana del alcalde se habría desempeñado como coordinadora administrativa en la empresa Aguas de San Jerónimo S.A.S. E.S.P., entidad encargada de la prestación de servicios públicos domiciliarios en la localidad.
Esta situación podría contravenir lo establecido en la Ley 617 de 2000, específicamente en su artículo 37, que regula las inhabilidades para aspirar al cargo de alcalde.
En particular, la Procuraduría investiga si Vivares Gallego incurrió en una inhabilidad al tener una relación en segundo grado de consanguinidad con una persona que, en los 12 meses previos a su elección, ejerció como autoridad administrativa en el mismo municipio donde resultó electo.
La Procuraduría Provincial de Instrucción de Santa fé de Antioquia fue la delegada por el órgano de control nacional para esclarecer los hechos y determinar si existe responsabilidad disciplinaria por parte del funcionario.