A 37 años y seis meses de cárcel fueron condenados los asesinos del estudiante universitario Jaime Esteban Moreno Jaramillo, a quien le quitaron la vida a golpes tras una fiesta de Halloween en Bogotá, en un hecho que causó una profunda indignación en la sociedad colombiana.
La Fiscalía informó este lunes que los sentenciados fueron Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, luego de un juicio oral de varias semanas, en el que la prueba reina fue la grabación del homicidio, registrada en cámaras de vigilancia de la localidad de Barrios Unidos, en la madrugada del 31 de octubre de 2025.
“En el curso de la investigación liderada por una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá se conoció que Suárez Ortiz interceptó y agredió al joven cuando salió de un establecimiento de comercio. La víctima no respondió y se retiró con otra persona para buscar transporte y evitar la confrontación”, indicó el ente acusador.
Y prosiguió: “Los registros de cámaras de seguridad evidenciaron que los dos hombres persiguieron al estudiante hasta alcanzarlo en una esquina. Allí, González Castro le propinó una patada por la espalda que lo hizo caer. Suárez Ortiz continuó golpeándolo mientras permanecía en el suelo, en estado de indefensión”.
Tras dejarlo tendido en la acera, los delincuentes huyeron. Aunque el universitario fue llevado a un hospital, murió horas después. En ese momento tenía 22 años de edad y estudiaba en la Universidad de los Andes.
Al escuchar la sentencia proferida por el juez, por el delito de homicidio agravado, el representante jurídico de la familia apeló la decisión, pues los seres queridos del difunto consideran que deben pagar más años de cárcel.
Ahora le corresponderá al Tribunal Superior de Bogotá emitir un fallo de segunda instancia, en el que se defina si confirma o modifica la tasación de la pena.
Es importante recordar hay una orden de captura pendiente, con Circular de Interpol incluida, contra una tercera sospechosa: Kaleidymar Paola Fernández Sulbarán, quien al parecer huyó hacia su natal Venezuela.
La mujer de 24 años habría instigado a los dos hombres para que golpearan al estudiante.
La venezolana había sido detenida pocos instantes después del crimen, pero una fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata la dejó en libertad por considerar que no se cumplían los criterios de una captura en flagrancia.