La balacera que acabó con dos muertos y tres capturados en el barrio La Paralela, noroccidente de Medellín, dejó además la incautación de un arma poco común en el mundo criminal de la ciudad: una subametralladora Sig Sauer P556. Esta arma, si bien no fue utilizada en el hecho delictivo, deja grandes dudas del poder armamentístico que tienen las estructuras delincuenciales de la ciudad.