Beatriz Acevedo Duzán exhibe en el Claustro de San Agustín “La Montaña Araña”, una exposición que relaciona la obra con la arquitectura, las proporciones, los muros y el recorrido de este espacio cultural ubicado en el centro de Bogotá.
Al ingresar a la sala, vemos que la araña crece, se pliega, se abre y se extiende hasta convertirse en territorio porque no hay una sola pared que no tenga obra… porque la araña teje el espacio y transforma la arquitectura.
Los tonos intensos de azul y morado, y los diferentes materiales con los que están hechos los murales refuerzan la idea poderosa del cuerpo que crea y da vida.
La obra “La Montaña Araña” es monumental porque, de acuerdo con el texto curatorial, todo lo que durante mucho tiempo permaneció oculto, reducido o sometido al pudor adquiere ahora una escala que transforma el campo visual.