Colombia se está quedando sin margen para aplazar decisiones económicas difíciles. Esa es la advertencia de Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda, economista y líder de Avanza Colombia, quien considera que el Gobierno debe actuar con rapidez frente al déficit fiscal, el endeudamiento y los problemas del sector eléctrico, aunque eso implique asumir costos políticos y tomar medidas que no serán bien recibidas por los ciudadanos. Cárdenas defiende un ajuste del gasto público, cuestiona los subsidios a los combustibles y plantea una discusión de fondo sobre la desigualdad, la seguridad y la ausencia del Estado en buena parte del territorio nacional. Su diagnóstico tiene una premisa incómoda: gobernar no consiste en proteger la popularidad a cualquier precio, sino en tomar decisiones cuyos costos de aplazar pueden ser mucho mayores.
Diego Aretz: Usted viene de una trayectoria académica y de varios años en el servicio público, pero también pasó por la política electoral. ¿Cómo se define hoy Mauricio Cárdenas?
Mauricio Cárdenas: Vengo de una experiencia muy importante en la política y creo que seguiré en ese mundo de las ideas, las propuestas y la búsqueda de soluciones para Colombia. Tengo una plataforma, Avanza Colombia, que es una forma de generar ideas, pero también de impulsar acciones. Me gustaría que me identificaran como el líder de Avanza Colombia, alguien que escucha lo que ocurre en la calle e intenta responder a los problemas de los colombianos.
Diego Aretz: Durante la campaña recorrió municipios y conversó con personas de distintas regiones. ¿Qué país encontró en esas caminatas?
Mauricio Cárdenas: Encontré un país muy fracturado, muy dividido y con grandes dolores. Una cosa es preocuparse por los asuntos públicos desde la academia y otra es recorrer las calles, escuchar a las personas, pedirles un voto o una firma y conocer directamente sus problemas. El deterioro de la atención en salud era uno de los asuntos que más preocupaba a los colombianos, junto con la inseguridad. Son problemas que generan un sentimiento muy fuerte porque afectan directamente a las familias.
Diego Aretz: ¿Cree que el Gobierno está respondiendo a esas preocupaciones?
Mauricio Cárdenas: Hay que elevar el nivel de la conversación sobre salud y resolver los problemas, pero también reconocer que el Gobierno recibió dificultades muy graves. Gobernar no es fácil, porque muchas veces no se trata de escoger entre lo bueno y lo malo, sino entre lo malo y lo menos malo. Hay decisiones necesarias que pueden ser impopulares, pero que deben tomarse.
Diego Aretz: Cuando habla de decisiones impopulares, ¿se refiere a medidas como recortar el gasto, congelar salarios o subir los precios de los combustibles?
Mauricio Cárdenas: Para resolver el problema fiscal hay que tomar medidas difíciles. Puede ser necesario reducir el gasto, revisar entidades, ajustar determinados costos o modificar los precios de algunos combustibles. También hay un problema en el sector eléctrico: se les debe mucho dinero a los generadores y, si esas obligaciones no se pagan, se pone en riesgo la capacidad de generar energía en el futuro.
El problema de fondo es que muchos gobiernos terminan pensando más en cómo proteger su popularidad que en cómo resolver los problemas. Para gobernar hay que estar dispuesto a sacrificar capital político. De lo contrario, no se toman las decisiones que el país necesita.
Diego Aretz: ¿Qué le preocupa del gabinete y de la forma en que está empezando este Gobierno?
Mauricio Cárdenas: Hay personas competentes en el gabinete y creo que algunos ministros pueden hacer una buena gestión. Pero la pregunta central no es si cada ministro es bueno o malo, sino si el presidente está dispuesto a tomar decisiones impopulares o si seguirá guiándose por las encuestas y la favorabilidad.
En materia fiscal, ganar tiempo puede significar agrandar los problemas. Yo creo que se necesita una respuesta rápida, porque si las decisiones se aplazan durante uno o dos años, el costo político puede ser todavía mayor y la situación económica puede deteriorarse.
Diego Aretz: Si tuviera que señalar tres decisiones urgentes, ¿cuáles serían?
Mauricio Cárdenas: La primera es un ajuste fiscal que permita hacer sostenibles las finanzas públicas. Colombia se está endeudando a un ritmo acelerado y paga intereses elevados. Hoy, de cada tres pesos que recauda la DIAN en impuestos, uno se destina al pago de intereses. Si esa tendencia continúa, cada vez quedará menos dinero para educación, salud, infraestructura y vivienda. Hay que evitar que el país llegue a una situación en la que no pueda cumplir sus obligaciones.
La segunda es evitar una crisis eléctrica. Se necesitan medidas que permitan atender las obligaciones del sector y promover un uso responsable de la energía. Son decisiones difíciles, especialmente cuando hay regiones donde las temperaturas son muy altas, pero hay que actuar.
La tercera es revisar los subsidios a los combustibles, en particular al ACPM. Cuando el Estado cubre una parte importante de su precio, está utilizando recursos públicos para beneficiar un consumo que no necesariamente favorece a los sectores más vulnerables. Esos subsidios pueden ser regresivos y también tienen efectos ambientales.
Diego Aretz: Usted propone un ajuste fiscal, pero Colombia también necesita crecimiento y reducción de la desigualdad. ¿Cómo se concilian esas dos prioridades?
Mauricio Cárdenas: Hay que mirar tanto los impuestos como el gasto público. En Colombia se ha avanzado en progresividad tributaria, por ejemplo, con impuestos a los dividendos, que reciben principalmente las personas de mayores ingresos. Pero creo que el gasto público todavía puede ser mucho más efectivo para reducir la desigualdad.
Hay partidas del presupuesto que no necesariamente llegan a los más pobres. Las pensiones son un ejemplo de un gasto importante cuyos beneficios no se distribuyen de manera proporcional entre los sectores más vulnerables. Necesitamos revisar el presupuesto con un criterio de equidad y fortalecer los programas que han demostrado resultados.
Ser Pilo Paga, Familias en Acción y Mi Casa Ya son ejemplos de iniciativas que pueden contribuir a reducir la desigualdad. En el caso de Ser Pilo Paga, estudiantes de bajos ingresos con buenos resultados académicos podían acceder a oportunidades educativas que transformaban sus perspectivas y las de sus familias.
Diego Aretz: En esa discusión sobre los impuestos, usted ha planteado ampliar la base de contribuyentes del impuesto de renta. ¿Qué significa eso y por qué considera que es necesario?
Mauricio Cárdenas: En Colombia, el umbral para empezar a pagar impuesto de renta es relativamente alto frente al de otros países de la región. Considero que hay que ampliar la base gravable. Esa es una decisión técnicamente defendible, aunque políticamente difícil.
En mi opinión, uno de los errores del gobierno de Gustavo Petro fue no aprovechar su capital político para tomar decisiones que podían ser necesarias, incluso si eran impopulares. Un gobierno de izquierda también podía haber impulsado una ampliación de la base del impuesto de renta. No hacerlo demuestra las dificultades que existen para gobernar cuando las decisiones se subordinan a consideraciones políticas inmediatas.
Diego Aretz: Usted ha estudiado durante años el crecimiento económico y la desigualdad. ¿Qué le falta a Colombia después de tantas décadas sin conseguir que el crecimiento resuelva de manera suficiente la pobreza?
Mauricio Cárdenas: No comparto la idea de que Colombia sea un país fracasado. Hemos avanzado en infraestructura, atención a la primera infancia, lucha contra la evasión y participación democrática. La diversidad política que hoy existe en el Congreso también es un avance.
Eso no significa que hayamos resuelto nuestros problemas. La desigualdad sigue siendo una tarea pendiente y debemos mejorar la manera en que utilizamos los recursos públicos. En algunos ámbitos hemos demostrado que podemos hacer las cosas bien, pero necesitamos sostener las políticas que funcionan.
También creo que debemos recuperar el pragmatismo. Las concesiones en infraestructura, los programas de vivienda y otras iniciativas han producido resultados. Cuando las decisiones se toman por razones puramente ideológicas y se desconoce el papel del sector privado, se pueden perder instrumentos importantes para el desarrollo.
Diego Aretz: Quiero entrar en un asunto por el que a usted no siempre le preguntan: su visión de la seguridad y de los grupos armados. Después de los acuerdos de paz y del intento de paz total, ¿cómo interpreta el momento que vive Colombia?
Mauricio Cárdenas: Creo que el país tiene una tarea pendiente que consiste en llevar el Estado a regiones donde ha estado ausente, donde faltan agua potable, educación, salud y vías. Esa realidad existe independientemente de cómo se describa el conflicto.
Al mismo tiempo, hoy muchos de los grupos que ejercen violencia reciben recursos del narcotráfico y de la minería ilegal. Creo que hay que combatir esas economías ilegales y debilitar su capacidad de financiar a los grupos armados. No considero conveniente seguir abriendo negociaciones con organizaciones que ya tuvieron una oportunidad de alcanzar un acuerdo y después se apartaron de él.
Si alguien firma un acuerdo de paz, debe cumplirlo. De lo contrario, se envía el mensaje de que siempre habrá otra negociación disponible y que abandonar un compromiso puede resultar conveniente.
Diego Aretz: Pero combatir a los grupos armados no basta. Las regiones más afectadas necesitan inversión pública, y usted mismo ha señalado que las finanzas del Estado están comprometidas. ¿Cómo se resuelve esa contradicción?
Mauricio Cárdenas: Es una dificultad real. El Estado tiene recursos limitados y debe atender a millones de colombianos, pero hay regiones que necesitan una inversión mucho mayor para superar su rezago. La pregunta es cómo darles prioridad a esos territorios cuando una parte importante del electorado y de las necesidades del país se concentra en las grandes ciudades.
Mi respuesta es que debemos aceptar que, en algunos casos, será necesario redistribuir la inversión pública. Puede que haya que moderar determinadas inversiones en Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla para aumentar los recursos destinados a regiones como el Catatumbo, Tumaco, Putumayo o Cauca.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto también puede convertirse en una oportunidad para llevar infraestructura y servicios a territorios que históricamente han recibido menos atención. Es una tarea que requiere continuidad, porque los problemas estructurales no se resuelven en cuatro años.
Diego Aretz: Usted ha defendido la necesidad de recuperar el pragmatismo y de construir acuerdos entre sectores políticos distintos. ¿Qué balance hace de su participación en la Gran Consulta?
Mauricio Cárdenas: Una de las cosas que más me enorgullecen de ese proceso es haber contribuido a construir la Gran Consulta. Fue una alianza que nació desde abajo, a partir de conversaciones entre personas que venían de orillas políticas diferentes. No fue simplemente una decisión de los jefes políticos o de los expresidentes.
No ganamos las elecciones y queda pendiente reflexionar sobre las razones por las que la candidatura perdió impulso al final. Pero creo que el concepto de reunir a personas distintas alrededor de propuestas comunes tiene futuro. Colombia necesita menos dogmatismo y más políticas públicas sustentadas en evidencia, conocimiento y resultados.
Diego Aretz: ¿Qué le dejó a usted, personalmente, haber pasado de la academia y el servicio público a la competencia electoral?
Mauricio Cárdenas: Yo veo mi trayectoria como un triángulo. Un lado es diseñar políticas públicas: estudiar los problemas y encontrar soluciones. Otro es ejecutar esas políticas desde el Estado, como funcionario público. Pero me faltaba un tercer lado, el de la política electoral, que permite escuchar directamente a la gente y definir las prioridades de una sociedad.
Un técnico o un funcionario responde a las prioridades que establece un jefe o un presidente. La política, en cambio, permite participar en las decisiones que determinan qué puede cambiar y cómo se transforma una sociedad. Por eso creo que quienes aspiran a trabajar en el Estado deberían considerar, en algún momento de su vida, la posibilidad de ser candidatos.
Diego Aretz: ¿Va a seguir haciendo política a través de Avanza Colombia? ¿Y ya tiene algún candidato para la Alcaldía de Bogotá?
Mauricio Cárdenas: Vamos a seguir trabajando a través de Avanza Colombia, que por ahora está dedicada a impulsar iniciativas y causas. Sobre las candidaturas, todavía es muy temprano para tomar decisiones.